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Triste pesar por la muerte de Rafael Pando

El jugador, de 55 años, se descompuso tras disputar un encuentro por el equipo de La Plegaria


Nota completa Diario La Nación. Un paro cardíaco puso punto final a la vida de Rafael Pando, primo y amigo de Adolfo Cambiaso. En el club La Dolfina, el polista de 55 años acababa de ganar una semifinal por la Copa Municipalidad de Cañuelas junto a Poroto Cambiaso, hijo de Adolfito, y se sintió mal repentinamente. No se recuperó.


Pando, de 3 goles de handicap, era fanático del equipo La Dolfina y tenía mucha relación con el jugador más importante del mundo. Su hijo, Rafita Pando, de 25 años, había ganado pocos días antes, también junto a Poroto, la Copa de las Estancias, e incluso una de sus yeguas había logrado el premio al mejor ejemplar de la final. La Copa de las Estancias es el trofeo más importante del club Guardia del Monte, que se ubica en San Miguel del Monte, y del cual Rafael era el presidente.


Este viernes, Pando se desempeñaba como back de La Plegaria, el equipo de su campo, en esa semifinal desarrollada en las instalaciones de La Dolfina. El partido terminó entre las 14.30 y las 15 y el número 4 se sintió mal en la vuelta a los palenques tras el campanazo final. Se le bajó la presión y tenía dificultad para respirar. Lo asistieron los médicos de la ambulancia que estaba en el predio, pero la atención no fue suficiente. El polista fue trasladado a una clínica que se encuentra en la intersección de las rutas 6 y 205, Cañuelas, pero no hubo nada por hacer. Su cuerpo será trasladado a La Plata para que le practique una autopsia.


Ahora presidía el club Guardia del Monte y vivía en familia en el campo La Plegaria, que él desarrolló casi desde cero y donde tenía sus caballos y su cría, considerada muy buena, cuyo prefijo es “Flojura”. Su mujer, Romina Bianchi, es oriunda de Coronel Suárez, que durante décadas fue etiquetada como “la capital del polo argentino”. Sus hijos están vinculados con el deporte al que Rafa amaba: además del mencionado Rafita, gustan del polo Juana, una fanática de la disciplina, y Flor, la más chica, que taquea.

Rafael compitió también en Inglaterra, Francia y España. Los Pando estuvieron vinculados desde siempre con el polo y tanto él como sus hermanos lo practicaron en San Isidro. Miguel, que falleció hace unos años a raíz de un tumor, era el marido de Ginette Reynal. Diego, a los 51, y Santiago, a los 48, siguen jugándolo y llegaron a compartir equipo con Cambiaso. A su vez, la familia ha sufrido numerosos golpes. Cuando Rafa era chico, su padre murió de forma trágica en la ruta 41; su madre, Pía Soldati, falleció hace pocos años, por un cáncer. El mismo destino tuvo recientemente su hermana Pía, que era la esposa de otro polista, Erasmo “Mito” Goti, suarense que llegó a participar en el Campeonato Argentino Abierto. También su tío Francisco Soldati perdió la vida en el ámbito polístico, en ocasión de una práctica en Monte.



Rafa Pando gozaba enormemente el deporte de los caballos, los tacos y las bochas. Además de pariente, era muy amigo de Cambiaso, y como por decantación era fanático de La Dolfina, el conjunto del crack en la Triple Corona. Compartir el equipo La Plegaria, que representaba a su campo y su lugar de vivienda, con Poroto Cambiaso, hijo de su gran amigo, era como un sueño cumplido para él. Y ver a Rafita, su primogénito, ganar la copa más grande de su club y ser premiado por su yegua le había provocado mucha felicidad. Disfrutaba un gran momento. Y se marchó, en la visión de Hernán Agote (h.), integrante de su entorno, de la mejor forma posible: “Se fue sin siquiera darse cuenta, rodeado por amigos y jugando al polo, que era lo que le gustaba”.


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